Ya lo habíamos dicho, preparense para la pasta de oca.
Pueden leer todos los compendios de la fauna cubana, de ornitología. Pueden extenderse y pesquizar todo lo posible sobre fosiles vivientes, híbridos, mutaciones genéticas y seres transgénicos. Nunca encontraran en Cuba nada que se llame OCA.
Que cosa entonces, es esa pasta macilenta y blanquesina, ligeramente salada, con textura de ectoplasma, que nos venden con el nombre de Pasta de Oca? misterio……

Por un sí, o por un no, haga la siguiente prueba antes de cocinarlo. Como se le hace a los peces ante sospecha de cigüatera, que se ponen en un hormiguero a ver si las hormigas atacan, tome usted una porcion de la pasta y echesela al primer perro vagabundo que se encuentre del trayecto de la carnicería a su casa, y vera al perro aullar lastimero de hambre e impotencia, boca espumeante.

Pero no se angustie. A corto plazo no es venenosa. (Si a largo plazo comienzan a aparecer secuelas de alguna neuritis óptica, algún beri beri, o dengue, no se preocupe, el IMperialislo le pagará su debida indemnización por ser el culpable de epidemias contra humanos animales y vegetales, moho azul del tabaco, el tri palmi de la caña, la fiebre porcina, la viruela aviaria, la conjuntivitis hemorragica…. pero vamos, que soy cocinera y no epidemiologa)
Estas ahí, frente a tu papel de periodico granma con la cochambre posada sobre las letras, ya de por sí, toxicas.
Despegue con cuidado la masa, y nos daremos a la tarea de humanizar la cosa.
Hierva agua. Meta ahi dentro su racion de pasta y verá, poco a poco como solidifica, lo que es una señal inequivoca de que posee glutem o otro espesante o que la tal Oca se alimentaba con subproducto de una fabrica de tranca-buches.
Cuando crea que aquella cosa, ahora de color rosado tenga muerta algunas de las bacterias transmitidas en el penoso proceso de fabricacion y mosqueo, pongala sobre su tabla de cortar y mirela.
Dele una vuela a ver si coge forma, virela otra vez……nada?
Bueno, ahora cortela a los cuadritos, si es que se deja
Prepare en su nostalgica sarten en una gotica pendejesima de aceite, par de dientes de ajo, jajajajaja no se amilane, dos hojitas de ajo porro, vaya, para no llevarlo recio.
Y meta a sofreir la cosa
Se pegara, claro que se pegara. Se deformara como el jorobado de Notradamus que nunca pudo estudiar derecho.
Adquirira un aspecto nada apetitoso, definitivamente diarreico y resistente a todo tratado de gastronomía.

Y dejela en el sarten.
Si su esposo aparece lo suficientemente borracho, se la comera. Por que no cuente para eso con las hormigas, no señor!
Que son hormiguitas, no tiñosas.
