Ven, sentémonos aquí. Antes de que empieces y puedas hacer tu elección, tengo que aclararte algunas cosas.
Hay científicos que dicen que la inteligencia humana tiene una base hereditaria, más de lo que se pensaba. Por supuesto siempre es cultivable; la buena tierra también se empobrece si no se trabaja: alimento intelectual. Y cuidado con lo que se come, pues hay que alimentarla también orgánicamente de manera adecuada, evitando las fast foods y otras basuras comestibles. Pero hoy sólo vamos a tratar de lo que nos concierne: el aspecto genético de la inteligencia humana y nuestro compromiso reproductivo para cambiar el mundo.
Resumiendo te diré, que según los teoremas de Tchebichev y del límite central del cromosoma X del par 23 (gen de la inteligencia), resulta que los varones sólo disponemos de uno de estos cromosomas. Mientras que las mujeres poseen dos. Con todo, la inteligencia media de hombres y mujeres es aproximadamente la misma, pues no es sino una extracción de cromosomas X de una misma masa genética universal. Sin embargo la dispersión de la inteligencia es mayor en los varones, mientras que en las mujeres, presenta valores más aproximados a la media.
Para que lo entiendas mejor, se puede buscar el ejemplo de un matrimonio, digamos equilibrado, pues ambos, hombre y mujer, tienen una inteligencia media, de 5 puntos sobre 10. Él poseería un gen de inteligencia con valor necesariamente 5. Ella por su parte podría tener dos genes con valores 3 y 7, en sus dos cromosomas X, que darían una media de 5. Ahora suponte que tienen cuatro hijos; 2 niños y 2 niñas. Si los cromosomas X de la madre se reparten por igual, se tendría: Niño 1: cromosoma X de la madre de 7 puntos, el más listo. Niña 1: cromosoma X de la madre de 7 puntos más el del padre de 5 puntos, que se promedian a 6. Niña 2: cromosoma X de la madre de 3 puntos más cromosoma X del padre de 5 puntos, con promedio de 4. Y niño 2: cromosoma X de la madre de 3 puntos, el más torpe: a quien le toca le toca.
Como ves los cuatro hermanos tienen inteligencias distintas, aun cuando los padres sean iguales a 5. Y además los varones quedarán en los extremos y las niñas en el centro. Con este ejemplo quiero hacerte ver el porqué de tu presencia aquí, quiero que sepas que es muy importante tu elección porque de ello depende el futuro de tus hijos. No debes dejarte llevar por las apariencias físicas, por muy bellas que estas sean, y desde luego que las hay. Antes bien tendrás que encontrar el don de la inteligencia en la pareja que pronto hallarás en las reuniones, ya que es asunto primordial a la hora de aflojar el instinto de reproducción y dejar descendencia en este mundo.
La selección que aquí tengo es la mejor del país, te lo aseguro. Todas las mujeres de mi catálogo son exponentes de inteligencia por encima de la media y además atesoran otras virtudes del caudal holístico de la inteligencia; es decir: notables índices de ponderación emocional y aceptable sensibilidad intuitiva. Los hombres tampoco sois cojos, me refiero que estáis bien dotados intelectualmente, con niveles emocionales templados y aguzado instinto.
Primero pasaréis todos unos minutos juntos de charla distendida. En seguida os agruparéis por parejas, según el orden del azar, inspirado por Atenea y Afrodita. Y luego, con suerte, el milagro de la atracción amorosa y de la genética de la inteligencia hará el resto. En este templo de la evolución y la armonía, un nuevo mundo de personas sutiles, sensibles, intuitivas e inteligentes comienza su andadura hacia la liberación y el despertar. Con un mundo así, no se necesitará más de la codicia, del miedo y de las otras armas de la mente separada.
En este mundo vertiginoso y cruel que percibimos, todo responde a una relación geométrica, de simetría con el tetraedro, o cubo, y esto crea nuevas ansias de control, incubación, y limites en la evolución de nuestra inteligencia integral y de nuestra conciencia. Un algoritmo en la estructura del ácido nucleico donde albergamos la vida, nos hace esclavos de la imperfección. Esto se vino a expresar en la fábula de cuando los Dioses echaron a ADÁN (ADN) y a EVA (EVOLUCIÓN) del paraíso por querer ser iguales a los “Dioses”. Y aquí toma todo su sentido nuestra existencia. Tenemos un pequeño espejo por dentro de nuestra apariencia, en él se refleja y relumbra la imagen fundamental de la psique y del corazón humano. En esa luz crecerán como filamentos divinos los doce espirales genuinos de nuestra célula de vida, de nuestro Adán en completa evolución.
Tienes que concebir que todo de lo que estás hecho y cuanto te rodea, no es sino energía y que esta energía está llena de vacío, de nada. Que navegamos en un inmenso e infinito océano de ondas. Y que debemos conocer cómo se relaciona nuestro ser integral con estas ondas, qué frecuencias (sensaciones, pensamientos, sentimientos, emociones) se sintonizan con octavas surgidas de nuestra identificación con la mente separada, y cuales nos han de llevar a experiencias elevadas del ser, buscando la belleza prístina de la fractalidad. Por eso los sabios Sufíes llegaron a la conclusión de que Sólo el amor dobla la Luz, por lo tanto sólo el amor es capaz de crear.
La ternura es la base de la nueva existencia, no la penúltima astucia tras una vida postrera malgastada. En este espacio, en esta escuela irisada del último día, que no es sino el primero, el día de ahora donde todo empieza y acaba; en esta vida a la que estamos sujetos pero no encadenados, aquí, como en todas las partes del universo, aunque no lo parezca, sólo existe como real el amor verdadero del hombre. Otra emoción cualquiera, identificada siempre con la mente, emparentada con el miedo, no tendrá abono aquí donde crecer.
Si hallas a la persona apropiada, la brisa relente del éter os atravesará la piel del alma abriéndola a la verdad. Ambos peséis en vuestros genes la semilla del despertar de toda la humanidad. Es el compromiso de una descendencia esperanzada. La ordenación coherente de los armónicos de vuestros corazones en los momentos de idilio, de amor y de compasión, son frecuencias que reverberan en el trenzado y programación del ADN. Las emociones afectan directamente nuestra mente, muestras células, nuestra genética, demos lo mejor de nosotros, no permitamos que estas sigan siendo las ilusas filiaciones de una mente separada del todo, con miedo a morir.
¡Pero oye, adónde vas!
Me largo, lo siento. Demasiada metralla seudo científica y demasiada estadística cuasi perfecta, para encontrar a alguien que se ría contigo, que no le de asco cortarte las uñas de los pies, que guarde silencio cuando tú lo guardas, que quiera compartir su vida y que cuando la mire a los ojos pueda ver el brillo sincero de su alma, en definitiva: alguien sin etiquetas de inteligencia ni utilidades genéticas preestablecidas.
Franjamares, enero, 2010
El hinduismo, como se sabe, establece un sistema de castas. Las personas no pueden ser iguales unas a otras y el haber nacido de tal madre, en el seno de una familia determinada, de una calaña cualquiera, no es sino débito directo de la cuenta pendiente con la sociedad en que nos tocó abrir los ojos. Condición de origen o hereditaria de cada individuo, con la que se atribuyen distinciones en el 
En los suburbios de La Habana, llaman al amigo mi tierra o mi sangre.
Identidades asesinas, de Amin Maalouf
Sólo queda, señorita, este fragmento de la carta. A última hora parece que la rompió y la arrojó a la papelera. Sorprendentemente el fuego no pudo acabar con las palabras de esta chamuscada hoja. La explosión le afectó a él, pero el fuego respiró hacia los pasillos alejándose de su cuerpo. Ya me informé por el doctor de su estado. La esperanza es lo último que se pierde, no es la primera persona que logra salir del coma.

La verdad
El tiempo no es, sólo tú eres bajo la luna
(sobre la vida y obra del gran Ziryab, creador de la nuba andalusí)



Por Franjamares